La vida es perfectamente imperfecta. El postureo.

La vida es perfectamente imperfecta. El postureo.

Me levanto a las 7 de la mañana. Voy al baño. En silencio llego a la cocina, preparo un café con leche y una tostada con queso.

Me siento en el sofá y mientras desayuno miro instagram. Fotos de desayunos llenos de colores, smoothies, chicas que dan los buenos días perfectamente maquilladas… Levanto la vista, observo mi taza de café y mi tostada mientras pienso… mejor no me miro al espejo…

 

¡Hey! ¿Como estás?

Yo hoy me he levantado un poco reflexiva.

Me encanta instagram, creo que es mi red social favorita. Me encanta la fotografía y las imágenes bonitas y bien tomadas.

Así y todo hay algo que no me agrada. Hay una fina línea que si se traspasa me hace dudar.

No es algo exclusivamente de Instagram si no del mundo online pero esta red social es la más visual y, probablemente, en la que más lo noto.

En instagram se premian con corazoncitos las fotos que te gustan. Gatitos, perritos, los hijos de la vecina y las fotos bien bonitas de lo que sea; comida, puertas, suelos, pies, cielos, montañas, playas y personas…

Personas… esto es lo que me causa preocupación.

Resulta que el problema no es el medio sino el uso que le damos. - Tuitéalo    

El medio es perfecto. Te permite compartir cosas interesantes e incentiva la creatividad.

Permite la expresión y crear historias. Se puede hacer llegar a mucha gente tus creaciones, productos o servicios. Si te gusta la fotografía es una app ideal.

Pero, ¿qué pasa cuando lo que vendes es tu imagen? ¿Qué ocurre cuando vendes tu vida?

Sigo bloggers, youtubers o instagramers que cada día publican fotos de su persona en su vida cotidiana. Todas coinciden en algo: mostrar la vida ideal.

No, no son personas perfectas. Viven para parecerlo.

Al ser humano nos atrae la popularidad. Seguimos a quienes admiramos.

El problema es el motivo por el que admiras a alguien. No es lo mismo admirar a un cantante porque tiene una voz impresionante y por su carrera profesional que admirarlo porque es popular, tiene muchos fans y, además, es guapo.

No está mal seguir a una chica o chico que han ganado popularidad en internet. Pero tendríamos que pensar en porque les seguimos y que nos aporta.

Creo tener una mente abierta pero me parece preocupante los miles de seguidores que puede tener una persona por mostrar (que no tener) un estilo de vida “ejemplar”.

Pero ojo, estan mostrando un estilo de vida que no es real probablemente ni para quien lo muestra. Y seguramente, ese trabajo, tenga un precio muy alto. Mostrar la perfección en todo momento es difícil teniendo en cuenta que la vida es perfectamente imperfecta.

Es como estar actuando 24h al día. No pretendas alcanzar esa imagen de vida ideal porque solo es una imagen. Es marketing.
Me sorprende que una vida gire alrededor del postureo y que se consigan cientos de fans.

La vida es perfectamente imperfecta.

A veces estoy bien y a veces no tanto.

Me cuesta salir de la cama por las mañanas. Sí, me gusta verme guapa y maquillarme pero no es el único foco de atención en mi vida (a diario ni lo hago). Me gustan los batidos verdes, lilas y naranjas pero no tengo tiempo para hacerlos.
Aprecio la naturalidad. Me gustan las personas que son auténticas.

Me gustan hasta las personas que me caen mal porque son ellas mismas y no intentan agradar a todo el mundo. Simplemente no congeniamos y punto.

¿Qué opinas sobre este tema? ¿Sigues a este tipo de personas? ¿Las admiras? ¿Eres consciente que solo muestran la parte de sus vidas que te engancha?

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