Sobre mi

¡Hey!
Soy Cris.

Entiendo que si estás por aquí es porque quieres saber un poco de mi.
Yo me pregunto…¿porque?
La verdad no tengo muchas cosas interesantes que explicar pero voy a hacer un esfuerzo.
No es por ir sobrada, pero soy una tía maja, en serio, aunque así de primeras no soy ni la más cariñosa del mundo, ni la más simpática. Pero soy buena persona, de verdad.
Me corrijo, sí que voy sobrada. Voy sobrada de inseguridades, complejos y miedos. Pero no pasa nada, sigo siendo maja o al menos yo lo pienso.
Soy del 84.
Siempre he sido muy responsable e independiente a la vez que despistada, insegura, desordenada e inocente (ya no tanto).
Todo esto parece contradictorio pero es así… ¿Será porque soy libra y mi balanza está desequilibrada?
Cuando era pequeña me gustaba estar con más niños y niñas pero también estaba a gusto sola, nunca me aburría. Esto sigue siendo así.
En el cole y el instituto era la empollona de la clase y me llevaba bien con todo el mundo.
Los profes estaban super contentos conmigo. Estudiaba y aprobaba. Además en clase no molestaba, por no molestar ni les preguntaba cosas. Me daba miedo preguntar algo que pudiera parecer una tontería.
Esto me pasaba en la universidad también. ¡Menudo desperdicio! Esto se llama miedo al ridículo y lo único ridículo es tener miedo a hacer una pregunta.
Me encantaba dibujar, desde pequeña, y estuve haciendo clases particulares de dibujo y pintura.
Así que toda muy maja yo. La alumna, hija y amiga que todos quisieran tener. Normal, todo lo hacía para que la gente me dijese que lo hacía bien. No lo hacía porque yo creyera que era bueno para mi, si no porque los demás me decía que era lo correcto.
Mi única forma de expresarme era escribir en un diario. Ya no escribo tanto, de vez en cuando si, pero cuando era pequeña-adolescente escribía todos los días.

La verdad es que verbalmente nunca me he podido expresar. En cuanto yo decía (y digo) algo parece que la gente que me rodea piensa que es una tontería. Normalmente porque lo que yo pienso no sigue las reglas, aunque yo luego si las sigo…
Al final llegué a la conclusión que es mejor no expresarme para no discutir. Así que mejor escribía y dibujaba.
Fui a la universidad llena de inseguridades. A estudiar Bellas Artes. Allí yo ya no era la mejor de la clase. Era de las que peor lo llevaba, sinceramente.
Las clases teóricas sin problema. Pero las de pintura, lo que más me gustaba, fatal.
Tan fatal que deje de pintar. No pude superar el trauma que un profesor me dijese que me aprobaba por el esfuerzo.
Total que me traumé y dejé la pintura para especializarme en diseño gráfico.
No me arrepiento de haberme especializado en diseño gráfico, me arrepiento de haber dejado de pintar porque creí que no era suficientemente buena.
¿En serio hace falta ser suficientemente buena? Claro, eso me lo pregunto ahora.
Lo único que hace falta es no tener miedo. Aceptar que hay gente a la que no le va a gustar tu forma de expresarte. Si  es lo que me gustaba no debí dejarlo.
Hace unos meses que estoy volviendo a pintar en casa. Me cuesta porque no tengo demasiado tiempo pero el fin de semana intento dedicar unas horas a dibujar y pintar.
Como he dicho me especialicé en diseño gráfico y antes de acabar la carrera estaba trabajando como diseñadora gráfica en un pequeño estudio de arquitectura. Trabajaba a media jornada y me sentía afortunada. Pero justo llegó la maravillosa crisis que nos arruinó las carreras a muchos de los que acabábamos de estudiar durante aquella época.
Recién salidos de la universidad, sin experiencia y sin poder cogerla porque no había trabajo. Pues ahí estuve dándo vueltas, trabajando de lo que iba saliendo. Pero me sentía vacía y en mitad de una crisis monte mi negocio con la ilusión de tener mi propia tienda online. Llena de desconocimiento y cegada por la ilusión hundí un negocio que nunca salió a flote y con el hundí mi autoestima. Adiós inocencia.
Seguí trabajando hasta que me salió la oportunidad de volver al mundo del diseño (¡Bendito LinkedIn!).
Ahora trabajo de responsable del departamento de diseño. Creamos producto para vender en las tiendas de la empresa y en la tienda online. También hacemos proyectos de diseño para empresas grandes. Y… ¡Estoy creando con un equipo!
Esto me ha devuelto la cordura y parece que estoy encontrando mi equilibrio.
Estoy aprendiendo a enfocarme en lo de verdad me importa.
Me gusta la creatividad, me gusta viajar y me gusta el planeta.
Cada día me preocupa más el cuidado del planeta (si, nos lo estamos cargando tu, yo y todo el mundo) y con ello he descubierto el minimalismo que creo que es una de las muchas opciones que te ayudan a consumir de forma más consciente y con la que yo me estoy sintiendo identificada.
Estoy en proceso de vivir solo con lo que necesito o me inspira felicidad.

Si has llegado hasta aquí quizá es que mi blog te interesa demasiado o que soy una excelente escritora y he conseguido engancharte, lo que no estaría nada mal.
Si lo que buscabas es saber de que va el blog pues mira… no lo se. Va de mi y si quieres de ti también.
Te lo digo así sinceramente. Llevo dos años dándole vueltas al tema del blog y no me decido. ¿En serio tengo que enfocarme en un solo tema?
He cambiado tropecientas veces la imagen del blog porque estoy hecha un lío y como al final no me decido abandono.
Pues mira, he decidido que no va de nada y va de todo.
He estado mucho tiempo informándome sobre como llevar un blog y los expertos coinciden: Hay que hablar de un tema, especializarse en un nicho, mostrarse como un experto, publicar 3 veces al dia en facebook, 2 en instagram y no se cuantas en twitter… ¿Really?
No, no, no… Lo he intentado, no va conmigo. Vale no me haré famosa pero podré expresarme. Y si me hago famosa seré la blogger que rompió con las reglas.
Gracias por leerme, por querer conocerme un poco más. A mi también me gustaría conocerte por eso te animo a que me dejes tu mensaje aquí al final o a que contacte conmigo aquí.

¡GRACIAS!