9 cosas sorprendentes de Tailandia

El viaje a Tailandia ya ha pasado… ¡Menuda experiencia!
Estamos tristones de la alegría. Exacto, tristes por la vuelta, alegres por toda la experiencia.
Me gustaría contagiarte mi alegría así que voy ha hacer varios artículos para explicarte lo que hemos vivido en Tailandia.
Si ya has estado te ayudará a recordar tus momentos felices y si no espero animarte a visitar este país tan maravilloso.
Hoy te explico:

9 cosas sorprendentes de Tailandia

(o que al menos a mi me lo han parecido)

1. El tráfico y los medios de transporte.

Espantoso, el tráfico en Tailandia es espantoso, especialmente en Bangkok.
Una ciudad enorme dónde la gente se mueve en coches y motos particulares, tuk-tuk, mini van, taxi o autobús.
Solo hay una línea de metro y dos de Skytren que son caras para los Tailandeses.
En las horas punta la ciudad se colapsa.

Los medio de transporte son viejos y medio destartalados y, aunque hay algunos más nuevos, son para viajes largos y menos económicos. Las comodidades, como el aire acondicionado, se pagan.

Te explicaré más en detalle sobre los diferentes medios de transporte en otra entrada ya que tiene bastante chicha.

2. Overbooking en el transporte

Un circo. En Tailandia hay que ser malabarista-contorsionista para ir en moto o autobús.
Si hablamos de las motos lo menos sorprendente es que casi nadie lleva casco y, viendo la intensidad el tráfico es bastante temerario.
Pero lo que más me ha llamado la atención es la normalidad de ir tres personas en la moto.
El colmo es una mujer con su bebé acunado en el brazo y conduciendo con la otra mano o una mujer con sus 4 hijos en la misma moto. Todos sin casco, por supuesto.

En los autobuses urbanos tienes 2 opciones: Viajar con las puertas abiertas o morir deshidratado. No hay más.
Volviendo de las cascadas de Erawan me tragué una hora de trayecto sentada en las escaleras de una de las puertas del bus. No por gusto, es que no cabía ni un alfiler.

3. La comida en la calle

Me lo dijeron: En Tailandia todo huele a comida, así y todo no lo llegué a imaginar.
Los puestos de comida invaden las ciudades.Los encuentras en cada esquina y entrada a supermercado y durante todo el día.
Además cada día hay mercadillos de puestos de comida.

Lo bueno de estos puestos es que la comida es buena, barata y fresca. Como no tienen capacidad de almacenamiento tienen que comprar al día y eso te asegura una comida buena.
Nosotros intentábamos comer en esos puestos donde había más tailandeses comiendo, te asegura una buena comida 🙂

Eso sí, te voy a hacer una confesión, hubo unos días que me saturé de tanto olor a comida. Al final no me apetecía comer (¿¿¿Como???¿¿¿Is this possible???), hubiera hecho lo que fuese por conseguir un bocadillo.

4. Si no ves un 7 Eleven no estás en Tailandia

¿Que no sabes si te han sacado a escondidas del país?
A no… ¡Que ahí hay un 7 Eleven!

Para cosas sorprendentes de Tailandia está vender a los guiris camisetas con el logo de una cadena de supermercados. Esto son palabras mayores ¿Te imaginas que vendiéramos camisetas de Mercadona a los turistas?

Si te sientes perdido no te preocupes, hay un 7 Eleven cerca de ti, o dos, o tres o cinco…

5. Durian, la fruta pestosa.

El Durian es una fruta muy típica en Tailandia. Además de encontrarla fresca se encuentra como snack seco y helados.
No la he probado. Huele fatal. Pero un olor bastante desagradable y aunque dicen que está dulce y rica no he sido capaz de probarla.
Imagina si huele mal que en muchos lugares públicos no te dejan entrar si la llevas. Un ejemplo es en el metro y también lo hemos encontrado en la normativa de algunos hoteles.

5. Competencia muy leal

Me sorprende no haber encontrado grandes superficies donde venden de todo al estilo Carrefour. Los supermercados (básicamente 7 Eleven) venden, exclusivamente, productos envasados y bebida.
Cada parada en la calle vende un producto único, hasta el punto que, si hay una parada que vende bebida ninguna más vende.
Si quieres comprar productos frescos deberás ir a un mercadillo o una parada de frutas y verduras.
La sensación es que hay un gran respeto por la actividad de cada uno y no se pisan entre ellos.

6. Plásticos por todas partes

Y entre las 9 cosas sorprendentes de Tailandia pongo una que me ha dolido en el alma. En Tailandia me han dado las bolsas de plástico más absurdas que puedas imaginar. ¿Es necesario dar una bolsa para cada refresco que se compra?

No bag please ha sido una de las cosas que más he repetido y así y todo he acumulado mogollón.

Entrada relacionada: 5 pequeñas acciones para reducir el consumo de plásticos

7. El rey

Casualmente nos hemos cruzado dos veces con la comitiva Real: una en Bangkok y la otra en Koh Lanta.
El respeto que los Tailandeses sienten por el rey es inmenso así que para respetar a los tailandeses deberás respetar a su rey.

En Bangkok flipamos en colores.
Buscábamos un autobús en Victory Monument una gran rotonda donde el tráfico es un horror. Hay muchas paradas de autobús y una parada de metro. La concurrencia de gente es enorme.

La policía empezó a cortar el acceso al metro y el tráfico.
Se hizo el silencio, nadie hablaba. Todo el mundo de pie.
No puedes imaginar lo impresionante que es, de golpe, no escuchar nada en la ciudad más ruidosa que conozco.
Pasaron varios coches tintados con la comitiva real y todo volvio a la normalidad.

En Koh Lanta la policía nos paró (íbamos en moto de alquiler)
Nos hicieron bajar de la moto y quitarnos el casco durante 20 minutos hasta que pasó la comitiva real.

8. La sensación de seguridad

Los primeros días en Tailandia tenía la sensación de estar caminando por suburbios.
Carteles rotos, cableado eléctrico colgando de todas partes, edificios que parece se van a caer, calles grises y sucias…
Si en una ciudad europea entras en una barrio con esas pintas sales en pelotas.

En Tailandia eso no pasa. Vivir así es lo normal y, aunque habrá mala gente como en todas partes, nosotros nos hemos sentido muy bien atendidos.

Los tailandeses son muy serviciales y siempre te atienden con una gran sonrisa.

9. Los masajes

Masaje barato = Tailandia.

Pero no esperes la más mínima intimidad. Lo podrás recibir en medio de la calle o bien en el interior del local.
Te sentarán en un sillón de una inmensa fila de sillones y te harán el masaje al lado de otra persona.
Parece una cadena de montaje.
Si quieres darte un masaje en un lugar de más calidad, tipo spa, pagarás un precio muy europeo.
En las islas también podrás encontrar algún lugar dónde te den un masaje enfrente del mar y a un precio bastante económico.

Y hasta aquí 9 cosas sorprendentes de Tailandia. No son las únicas que me han sorprendido pero he hecho una selección para que esta entrada no se vuelva en una Historia Interminable.

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